
lunes 2 de noviembre de 2009

ORIÓN, EL PERRO QUE DESAFIÓ A LAS AGUAS EMBRAVECIDAS - Cerro Grande, Venezuela
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------ 26 de febrero de 2000. El salón Andrés Eloy Blanco, coqueto rincón del Palacio Municipal de Caracas, alzó la mirada para observar la entrada de los invitados. Eran las Fuerzas Vivas de Defensa, compuesta por Bomberos, Guardia Nacional, Vigilancia Costera, Fuerzas Armadas Venezolana, Fuerza Aérea, médicos, veterinarios, empresas privadas, Alcaldía, asociaciones de vecinos y voluntarios, que en abrazo fraterno supieron aunarse en la difícil tarea de enfrentar el desastre natural del 15 de diciembre de 1999, cuando, con arrojo y generosidad, salvaron vidas de personas y animales.
------ Lo que el salón no entendió, fue la presencia de un perro negro, con manchas marrones en la cara y de unos sesenta centímetros de alzada, en una reunión que se anunciaba solemne.
La ceremonia se descabalgó de su adusta envoltura, y la amabilidad corrió libremente por el recinto. Todos los participantes fueron condecorados y recibieron un diploma acreditativo. Mas, al llegar el momento del can, al salón lo tambaleó la sorpresa, y no pronunció un solo quejido por respeto al protocolo. El perro, llamado Orión, recibió la medalla de HONOR AL VALOR.
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------ El perro acostumbraba frecuentar el riachuelo de Tanaguarema, cercano a su casa en Cerro Grande (estado de Vargas). Allí, entre juegos y alegrías aprendió a nadar. Tiempo después llegó Alfa, su compañera de la misma raza. A la pareja se les sumó Negro un perro vecino y Micky, un gato travieso. Juntos perseguían las lagartijas, espantaban las mariposas o ponían en fuga a los pajarillos que en el suelo buscaban el alimento para sus polluelos. Los canes chapaleaban en el riacho, mientras el gato se lamía el pelaje sin inmutarse.
------ Uno de los grandes placeres de Orión era sacar del río a Mauricio, montado en su lomo. Por lo visto, en el animal anidaba la vocación de perro de rescate.
. ------ En noviembre de 1999 las lluvias plantaron su imperio en el estado de Vargas, y aunque produjeron cuantiosos daños en toda Venezuela, esta fue la región más castigada.
----- Pero, el 15 de diciembre rubricó una fecha para el espanto. Una terrible realidad se desplomó sobre Cerro Grande; las aguas habíanse apoderado de la zona y abiertamente amenazaban las viviendas.
------ La lluvia caía arrastrando más lluvia. Días y días. Y la gente del lugar estaba atrapada en la red de la precipitación incansable; a merced de un goteo persistente musicando la expectación.
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------ Orión presentía algo y aquella tarde mostrábase inquieto; ladraba con insistencia, como si quisiera avisar del arribo de una desgracia. Al desembarcar las primeras sombras la excitación del animal adquirió sentido; se escuchó un atemorizador ruido similar a gárgaras adentro de la negrura. En medio de un bullicio ensordecedor, que parecía el regurgitar del infierno, pronto la oscuridad escupió la respuesta; una avalancha de agua, lodo y cascotes bajó sembrando la tragedia. En pocos minutos el líquido invasor entró en las casas cual indeseado visitante.
------ Orión consiguió ser entendido por Mauricio, que, preocupado por la seguridad, con la familia y las restantes mascotas (Alfa y sus cinco cachorros) siguió al perro a la azotea, a refugiarse en la intemperie. Empapados hasta los huesos y envueltos en la noche inacabable, sólo tuvieron que esperar.
------ Por la rotura de su bóveda el cielo derramaba acuosos filamentos convertidos en tortura vertical. La lluvia, ciega metralla perforando la opacidad, con punzantes dedos cubiertos de furia descendía esgrimiendo el miedo; golpeando la vida como una estrella destrozada.
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------ Amaneció. El nuevo día descubrió un paisaje dantesco de fango devastador engordado con escombros, que persistía acunando calamidades. Los árboles desorientados pasaban haciendo piruetas, enseñando el violento desalojo en el estremecimiento de sus raíces desnudas; en una armonía quebrada por el barro viajero y las piedras arrolladoras. Las moradas invadidas se rompían ante la presión del líquido indomable, y las vigas capitulaban pidiendo perdón por caer vencidas.
------ El temporal fustigante se esparcía en la zona, y los riachos enloquecidos, en vuelo sin retorno, transportaban trozos de viviendas, vehículos, rocas y árboles, junto a despojos humanos y animales.
------ El agua embrutecida, con afiladas uñas desprendía amarras de las cosas, y galopando el corcel de la tempestad iba tapando la superficie con un manto de destrucción y de muerte. Y en el medio, los habitantes, sujetos a los grilletes de la circunstancia no veían ninguna salida. Con el firmamento enfurecido diluviando sin parar, la esperanza se mezclaba con el terror, en una retahíla de gestos amilanados, con abrazo de pánico, miradas mudas y palabras sin destino; esperando que la adversidad se los llevara en un viaje a la nada. Mientras, en las cunas, el futuro hecho retoño lloraba tal presagio de un dramático final.
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------ A media mañana de aquel fatídico jueves 16 de diciembre, un helicóptero rescató del techo de la morada a Mauricio y su familia. Se vieron forzados a partir sin los perros; Orión, Alfa y las cinco crías. Fue un momento penoso.
------ -Lloré al ver cómo Orión se quedó aullando sobre la casa. El corazón se me rompió -recordó Aída Touseda, esposa de Mauricio Pérez.
.------ Partieron rumbo a un lugar tranquilo. Desde el aire la familia vio el panorama de agua, troncos a la deriva, y piedras sueltas navegando en la vorágine.
------ En aquellas horas que la parca se alzó en cacería, solamente Orión podía hurtarle las piezas al guadañazo fatal. Tal vez eso pensó el can, cuando escuchó unos gritos pidiendo auxilio. Su vista rápidamente localizó a una niña que se hallaba en el río, agarrada a un palo. La vida de la niñita corría peligro, y las aguas revueltas no invitaban a heroicidades. Orión no lo dudó, y al instante saltó a la desdentada boca del acuoso desafío. Oponiéndose al inclemente trance, nadó hacia ella sin aquilatar el riesgo; guiado por los desgarradores llamados de la nena.
------ Mil ojos clavaron su preocupación en la valentía del can.
------ -¡La va despedazar! –gritó alguien.
------Los chillidos de advertencia a fin de que Orión se apeara del tremendo empeño, contrastaban con el mirar afligido de la pequeña, que ya se sentía entre las garras de la muerte.
------ Al abrir Orión las fauces para asirla, las miradas pintaron zozobra, los pechos reprimieron la respiración, las manos se pegaron a los rostros en señal de desespero, y retornó el maligno presagio; con la potencia de sus mandíbulas destrozaría a la chiquilla.
------ -Apenas llegó a ella, todos gritamos al pensar que la iba a atacar. Pero la niña supo entender el mensaje y lo abrazó. El perro la sacó –contó un testigo.
------ Luego, los presentes corrieron a prestar ayuda a la niña. Entonces, ante ellos explotó la sorpresa: ¡la chiquita no mostraba un solo rasguño!
------ Orión habíala tomado por las ropas, haciendo añicos los malos presentimientos. La pequeña de ocho años -hoy huérfana-, presa del nerviosismo, lloraba pegada a su salvador.
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------ Mas, Orión no esperó las caricias de reconocimiento que premiaran su acción, y sin detener el ímpetu volvió a desafiar al líquido encolerizado con un único fin: salvar gente.
------ El gentío, sumando de uno en uno alcanzó la cifra final; treinta y siete personas de diferentes edades -desde niños a un anciano de ochenta años-, fueron rescatadas. El amor que atesoran los perros, movido por el instinto de solidaridad, cristalizó en la inusitada hazaña.
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------ Eso sí, el suceso se saldó con una nota negativa; a los cinco cachorros de Orión y Alfa se los llevó el desastre. También murieron su amigo Negro y el gato Micky.
. ------ Mauricio Pérez Mercado, escuchó por la radio que en Cerro Grande, un perro salvó de una muerte cierta a varias personas.
------ -Tras dos días de angustiosa espera, con un vecino y un amigo volvimos en helicóptero a buscar nuestros animales. Los encontré entre los restos de la que fue nuestra casa, al otro lado del río. Orión y yo lloramos de la emoción –señaló Mauricio.
------ Recién entonces supo que el héroe canino no era otro que Orión. La noticia cuajó en una gran satisfacción, ya que él jamás pensó que el amado animal se convertiría en una celebridad.
------ Después, Mauricio, con su familia y las mascotas, se trasladaron a vivir a Guaicoco, al este de Caracas.
. ------ Los medios de comunicación se volcaron con la hazaña. Globovisión le dedicó un amplio programa (con la participación de Mauricio Pérez, gente rescatada, testigos, y, por supuesto, Orión). El perro se hizo frecuente en los periódicos, revistas, radios y otras televisiones nacionales. Asimismo, el eco de la gesta voló por encima de las fronteras, y su imagen viajó por las televisiones del mundo enlatada en videotape. Orión logró merecidos homenajes de reconocimiento en Estados Unidos, Rusia y España.
------ En Venezuela participó de numerosos eventos; fue asiduo visitante de escuelas, asilos de ancianos, y compartió juegos y alegrías con enfermos de alzheimer y del síndrome de Down.
------ -Hubo personas que al conocerlo se abrazaban a él y lloraban de emoción –recuerda Mauricio.
------ En Facebook aún existe un grupo de admiradores.
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------ Pero, a la vida de Orión arribó el 2008 con afición de epílogo, y la muerte, en paseo triunfal, se le introdujo en el cuerpo disfrazada de enfermedad; un infausto día un contratiempo gastrointestinal le cerró el libro de la existencia. Orión murió el uno de diciembre. Su tramo de tiempo había concluido. Se marchó en silencio, rodeado del cariño de quienes supieron amarlo y que él tanto amaba. El perro héroe de Cerro Grande partió dejando en Venezuela una fecha para el recuerdo.
------ Si existe el cielo de los perros, Orión desde allí nos estará mirando. Entretanto, dentro de nosotros las preguntas palpitarán con indomable insistencia: ¿se acordarán de él poetas, escritores, artistas plásticos o músicos? ¿Se le hará un monumento? ¿Alguna calle, o una plaza recibirá su nombre?------ Esperemos que tantos interrogantes, no tarden mucho en adquirir forma de respuesta.
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viernes 16 de octubre de 2009
Un recuerdo para Mafalda, el personaje de comic que amaba a los animales.
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miércoles 30 de septiembre de 2009
4 DE OCTUBRE - DÍA INTERNACIONAL DE LOS ANIMALES


















































EL MALTRATO Y LA MUERTE ANIMAL -MUCHAS VECES POR SIMPLE DIVERSIÓN- SE REFLEJA EN EL MALTRATO Y LA MUERTE HUMANA. LOS QUE ABUSAN DE LOS ANIMALES TAMBIÉN ABUSAN DE LOS HOMBRES
EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LOS ANIMALES, BRINDEMOS CON ALEGRÍA, PERO NO ABANDONEMOS LA BARRICADA. LA BATALLA AÚN NO HA TERMINADO
lunes 27 de julio de 2009
La huella de un perro sin dueño.
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..... Facundo era ya mayor, de salud delicada, solitario, sin parentela conocida, y consideraba al Gaucho su único familiar. El Gaucho correspondía a esa deferencia con su incondicional compañía. ..... Pero, un día, una enfermedad vino a interferir en tan sincera amistad. De repente, Facundo, se sintió mal y necesitó urgente atención médica. En un viejo jeep un vecino lo llevó al Hospital Doctor Emilio Penza, de Durazno (capital del departamento del mismo nombre). El diagnóstico, crudo y directo, no dejó margen a la duda:
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.....Poco tardó el personal del hospital en descubrirlo. No obstante, conmovidos por la mansedumbre, la soledad y el amor a su dueño, decidieron aceptarlo cual un familiar que acompañaba a su enfermo. Sin embargo, eso no lo libró de algunas expulsiones. Pero él siempre volvía con la cabeza gacha, andando sin ruido. Y otra vez su mirada apacible y los movimientos mesurados, derretían la rigurosidad de enfermeras, médicos y demás pacientes. Y, contra toda lógica sanitaria, lo dejaban ocupar su sitio favorito; abajo del lecho de Facundo..
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..... Todo iba bien; el personal disimulaba y el perro se hacía querer..
..... Hasta que la muerte desconsiderada entró en la sala, ¡y con certero guadañazo le cortó a Facundo el hilo de la vida! Facundo murió casi pidiendo disculpas, discretamente; sin exhalar un sólo quejido.
..... El Gaucho lanzó un aullido y saltó a la cama a lamer la cara de su dueño. Llorando desconsolado, el pobre se apretó al pecho del difunto, como si le rogara que lo llevara con él.
Impactados por la aflicción del can, los presentes lagrimearon con el corazón tiritando entre las manos.
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..... Con las orejas caídas, mirada somnolienta y andar cansino, el Gaucho acompañó a Facundo hasta su destino final. Cabizbajo presenció el enterramiento. Después, entre lastimeros sollozos se echó sobre la sepultura, y ahí se quedó; junto al hombre que tanto lo amó y que él tanto amara.
..... Pasaron las horas y pasaron las jornadas, y el Gaucho seguía allí; sin comer ni beber, nutriéndose de su interminable lealtad.
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..... El pueblo le abrió sus brazos y lo acogió cual un hijo. A partir de ese momento, al Gaucho no le faltó comida, agua, ni cariño. Inclusive, algunas personas de buenos sentimientos trataron de adoptarlo, pero él no se dejaba; tras comer y mirar agradecido, se iba al cementerio a tumbarse en la sepultura de Facundo..
..... El zaguán estaba abierto de par en par, al rato sentía la puerta de vidrio moverse y lo veía llegar, con su caminar cansino, satisfecho, como esos noctámbulos amantes de las madrugadas. Recorría el trayecto del vestíbulo a la cabina, despacio, olfateando por cumplir. Entraba, acercaba su cabeza a mi falda y me miraba profundamente. Yo lo saludaba, como era costumbre: "¿Madrugó Gaucho?" , o por el contrario, "¡Qué tarde que vino!". Él revoleaba la cola en señal de afecto, daba unas vueltas y se echaba a mis pies debajo de la consola. Dormía hasta las 10, y luego se marchaba despacio, como había llegado. De casualidad aceptaba comida.
..... Por extraña paradoja, el Gaucho, al no ser de nadie, pertenecía a todos. Y así vivió varios años; rodeado del amor de la gente. Un amor que fue creciendo y acabó por convertirlo en personaje público. Incluso, aquellos que visitaban la ciudad, al conocer su dramática historia, también le otorgaban su amor. Mas, tanto cariño no lo acorazaba ante las incidencias que acechan a los perros callejeros.
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RICARDO MUÑOZ JOSÉ.
lunes 13 de julio de 2009

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........ El proyecto inicial estuvo enfocado a escribir un ensayo sobre la maldad. Pero, una duda, me advirtió: ¿y si no resultaba ameno? La solución consistía en recurrir al idioma universal; el humor. Mas, ¿un ensayo en clave de humor iba a ser aceptado como algo creíble? Así siendo, el camino apuntaba hacia la novela. Una novela tachonada de episodios divertidos resultaría más entretenida para el lector......... Empero, la malicia, al poseer tantas vertientes, ¿me permitiría adentrarme en todo su espectro sin perder el hilo argumental?
........ Pues sí. En eso estribaba el desafío y este es el fruto.
........ Aquí figuran la aventura, el drama, el suspense, el terror, el romanticismo, y el humor -sin usar una sola palabra soez-, en un marco de ambiciones, codicias, envidias, vanidades, egoísmos, bajos instintos, y desprecio por la vida humana.
........ Los personajes son muchos como muchas son las historias.
........ Cada capítulo funciona de modo independiente, con un elemento surrealista haciendo de enlace. Abarca siglo y medio, y empieza con la llegada de los aventureros que se apoderan del territorio. A través del tiempo, entre andanzas, abusos y mangoneos, ambos personajes fundan numerosos pueblos, destacando los dos mayores, que poco a poco se unen conformando una gran ciudad.
........ Los pioneros y sus descendientes son los protagonistas de este relato.
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........ Aquellos que lo deseen pueden leer el primer capítulo entrando AQUÍ
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........ Salud y suerte para mis compañeras y compañeros animalistas del planeta entero.
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. . . . . Ricardo Muñoz José
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